Es el tema del cual se viene ocupando la Corte Constitucional, en su afán de propiciar condiciones de igualdad y no discriminación de la paternidad, cuando la mujer gestante -compañera permanente o esposa-, no tenga un empleo formal. Es así como mediante sentencia C-517 de 2024 esta corporación amplió el radio de protección del fuero de paternidad, para que el padre no sea despedido de su trabajo, aun cuando la mujer lactante tenga empleo, motivo por el cual procedió a declarar contrario a la Constitución Política las expresiones: “… y no tenga un empleo formal” “… y una declaración, que se entiende presentada bajo la gravedad de juramento, de que ella carece de un empleo”, contenidas en los artículos 239 y 240 del Código Sustantivo del Trabajo.
Recordemos que el fuero de paternidad tiene por finalidad proteger el trabajo en condiciones dignas y justas, frente a situaciones de inequidad, en el entendido que la crianza de un recién nacido no es una obligación exclusiva de la mujer, sino que involucra al padre, haciéndolo corresponsable en esta tarea. Entender que la crianza de un hijo es labor exclusiva de la mujer es, sin lugar a duda, una concepción patriarcal y anacrónica.
Despedir a un trabajador, negándole el fuero de paternidad, basado en el hecho de que la madre gestante tenga un trabajo formal, es discriminatorio y deja la carga de la crianza exclusivamente en la mujer, lo que a todas luces resulta inequitativo, y es precisamente lo que la Corte Constitucional quiso remediar.




