El emperador Justiniano y la iglesia Santa Sofía (Hagia Sophia); podemos decir que tal para cual; de grande a grande. Comenzaba el siglo VI y el emperador del Imperio romano, en la parte oriental, era el recordado emperador Justiniano, quien, honrando su condición de acérrimo católico, hizo reconstruir la iglesia Santa Sofía, en la ciudad de Constantinopla, a la sazón, hoy Estambul.
No me resisto a transcribir unos hermosos párrafos que sobre el particular tomo del libro Constantinopla, del escritor Isaac Asimov: “Santa Sofía, el edificio religioso más importante de Constantinopla, y Justiniano se dedicó a reconstruirla con gran magnificencia.
“Diez mil hombres trabajaron duramente para construir la que estaba destinada a ser la casa de Dios más hermosa de toda la historia. Se tallaron columnas de hermosas piedras, entre ellas un feldespato de color rojo-púrpura llamado pórfido y un mármol verde veteado llamado mármol serpentina. Los muros eran de mármol pulido de varios colores, y había mosaicos por doquier. Sólo los soportes de la hoja de oro de los mosaicos cubrían una zona de cuatro acres.
