Por: Oscar Ariza Daza
Hace algunos días, entró a mi salón de clases en la Universidad Popular del Cesar, una joven haciendo una campaña de recolección de fondos con el objetivo de recuperar a unos perros callejeros maltratados, que viven dentro del campus universitario.
Ver a estudiantes promoviendo una recuperación de la sensibilidad, a través de la ayuda a estos animales indefensos, revela que nuestras sociedades,antes educadas fallidamente en el cuidado del medio ambiente, hoy buscan establecer una forma de ecoternura, en la que la arrogancia humana ceda frente a una nueva sensibilidad porlanaturaleza,dando ejemplo de respeto por animales y plantas en este mundo amenazado por una cultura del exterminio en la que el desequilibrio en la relaciones entre los hombres y el ecosistema está llevando a problemas ambientales, por desconocer que tanto vegetales como animales generan procesos restitutivos que aseguran la continuación de la vida en el planeta.




