COLUMNA

El desgaste de la vida

La reina María fue la hija de Catalina y Enrique y llegó al trono después que su medio hermano menor muriera y no existiera un hombre en la línea de sucesión al trono.

canal de WhatsApp

La necesidad femenina de un espacio propio y sin opresión, porque sería imposible seguir en un lugar donde las bases de su construcción tambalean ante la presencia de otro ser en la tierra. Los rumores del cuestionado mundo de la moda cuentan que ante la alta presencia femenina en la industria se piensa que la entrada de un hombre debe ser dejando atrás lo “masculino” para recurrir a la ‘feminización’ y encajar correctamente en este rompecabezas.

Pero esto parece otra represión a lo artístico por parte del hombre heteropatriarcal. La historia nos ha demostrado que siempre, de alguna manera, las mujeres han estado al frente y utilizando las armas a su disposición. Por eso, cuando se quiso rechazar lo femenino y lo decorativo, los hombres recurrieron a masculinizar su vestuario, porque la estrategia siempre ha sido reprimir la sexualidad, el deleite y la satisfacción femenina, para mantenerlas ahí, porque ser mujer incómoda.

El hombre creó el sistema bajo su punto de vista, donde el poder se concentró en un solo sexo o más bien en una sola persona. El estado de naturaleza, en este contexto y partiendo de la idea del crítico literario Jean Starobiniski, nos habla de una escena donde solo existe un individuo (un sujeto soberano), alguien autosuficiente, sin dependencias, saturado de amor por sí mismo y sin la necesidad de alguien más.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR