Por Imelda Daza Cotes
En todas partes los problemas sociales causan descontento, inconformidad y generan acciones y reacciones de los ciudadanos que se expresan de muchas maneras, pacíficas a veces, airadas otras.
La protesta es un componente fundamental de toda democracia, por eso es un derecho humano. Gracias a la protesta, las sociedades han evolucionado y muchas democracias se han fortalecido; las manifestaciones populares son un motor de cambio y un importante ejercicio de las libertades de expresión, opinión, asociación y participación




