Hace exactamente una semana, la atención mundial se centró en Venezuela debido a las elecciones, que una vez más destacaron la crisis que ha estado empeorando desde 2017. Sin embargo, mientras proliferan los mensajes de apoyo, la pregunta crucial es: ¿Qué estamos haciendo realmente para apoyar a nuestros hermanos venezolanos?
Los venezolanos que llegan a Colombia y otros países no lo hacen por elección; huyen desesperadamente de una crisis interna, sistemática y generalizada. Para entender esta situación, es importante conocer el concepto de flujos migratorios mixtos, definido por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) como movimientos de población que incluyen refugiados, solicitantes de asilo, migrantes económicos y otros migrantes.
Es importante distinguir entre estos grupos, ya que sus circunstancias y necesidades son distintas. Los refugiados son aquellos que se ven obligados a abandonar su país de origen debido a persecuciones, conflictos armados o violencia generalizada que amenazan su vida o libertad. Los migrantes económicos, en contraste, buscan mejores oportunidades laborales o económicas.




