Las temidas proyecciones que alarmaron al mundo a finales del siglo XX por una sobrepoblación mundial parecen tener al menos por ahora un factor en contra, en los últimos años y en especial con posterioridad a la pandemia del covid-19 se ha revelado una disminución en número de nacimientos a nivel mundial.
Existen países que concentran demasiadas personas conllevando a problemas enormes en materia de convivencia, servicios públicos, empleo, transporte, medioambientales, etc.; aunque los países que marcan niveles de nacimientos desbordados parecen ser los mismos desde hace un tiempo: Egipto, Etiopía, India, Filipinas, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo y Tanzania. Hoy tenemos una nueva preocupación y es que los nacimientos bajan progresivamente en todo el planeta, lo que ya en países desarrollados era una realidad en la épocas prepandémicas.
Colombia no escapa a este fenómeno, menos el Cesar, aunque nunca este país ha liderado los niveles de nacimientos al mismo ritmo de países asiáticos o africanos y si aterrizamos en América tampoco a niveles de México, sí es inquietante que se registre una desaceleración en los números de niños que nacen anualmente en este país.




