El 7 de octubre del 2023 inició otra temporada bélica de las muchas desencadenadas por la disputa entre el Estado de Israel y grupos armados palestinos con terribles consecuencias no sólo para ese territorio, sino para toda la humanidad.
El mundo ha tomado parte en este cruel enfrentamiento, algunos muestran respaldo público al lado con el que más se identifican por consideraciones políticas, religiosas o lo que sea, pero sin información sobre causas, consecuencias y sin un poco de repaso histórico de lo que ha ocurrido en esa sensible zona del planeta.
El Presidente Gustavo Petro no ha disimulado su rechazo a la arremetida de Benjamín Netanyahu contra todo lo que huela a Palestina sin importar si es Hamas, Hezbollah o niños; sin embargo se debe condenar la violencia provenga de donde provenga, en este caso se pasó de unos simples pronunciamientos a conflicto diplomático y ya llegó al campo económico porque el presidente planteó cerrar el mercado de carbón hacia Israel, es decir que Colombia como país exportador no se lo vendería a Israel como una especie de castigo por cuenta del conflicto con Palestina, pero vale la pena el interrogante: ¿para quién es el castigo, para Israel o para nosotros?




