Hablar del Departamento del Cauca, es hablar de Camilo Torres, de Francisco José de Caldas, de José María Obando, Tomás Cipriano de Mosquera y de Guillermo León Valencia, entre otros ilustres personajes, por lo que a Popayán se le conoce como “Cuna de Presidentes”. Desde la gesta libertadora, el sur se mantuvo alejado de los criollos y aferrado a la causa realista, al punto de que, en el himno del Cauca, se ensalza el arte y la ciencia propia de la también conocida como “Ciudad Blanca” pero omitiendo deliberadamente mencionar, ni para bien ni para mal, a la Corona española. Es que en el año 1910 a la élite “patoja” le tocó alinearse con la causa libertadora, sin dejar de lado la tradición católica, de esa mezcla surge la llamada: Nación Católica, y por ello no es de extrañar, que en su suelo se erijan monumentos exaltando la vida de sus próceres, al tiempo que las fiestas religiosas se convirtieron en su cédula de ciudadanía.
La ciudad de Popayán, después de ser el centro geográfico, económico social y político, con la independencia del Valle del Cauca y Chocó fue perdiendo su hegemonía y quedó prácticamente aislada del desarrollo y la modernidad. Sirva este contexto histórico, para dimensionar la propuesta hecha por la abogada y hoy candidata presidencial Paloma Valencia, para comprender su finalidad. Nos referimos a la propuesta de separar territorialmente al Departamento del Cauca, una parte para los indígenas y la otra para los mestizos, en el marco del ordenamiento territorial. Esta propuesta, en nuestro sentir, tiene de todo menos de inclusión social, en el fondo lo que pretende es instaurar el apartheid a la colombiana. Que las etnias no se mezclen con “las personas de bien”(¡!). Parece ser que la candidata -candidato viene de ingenuidad-, no se ha leído aún el artículo 13 de la Constitución, que establece el derecho fundamental a la igualdad, que todos debemos recibir el mismo trato ante las autoridades, y que no se discrimine a nadie por razones de raza, lengua, sexo, origen, religión o convicciones políticas. Empero, la candidata Valencia, también parece olvidar que Colombia es un país diverso en lo étnico, cultural y religioso, que es precisamente esa, nuestra mayor riqueza, y que es deber del Estado reconocerla y protegerla (Artículo 7° y 8° de la Carta Política)
Por último, qué otra cosa podríamos esperar de la senadora del Centro Democrático, si se permitió instaurar demanda ante la Corte Constitucional contra la reforma pensional que busca acabar con las megapensiones y propende porque nuestros ancianos tengan una vejez digna (¿?). No conforme con esto, la senadora del Centro Democrático, propone que el aumento del salario del 23.7 % vaya acompañado de rebaja de impuestos a la clase empresarial. Eso en política equivale a prenderle una vela a Dios y otra al diablo.
La frase de cierre: “Porque ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que se respete y mejore la libertad de las demás personas”. Nelson Mandela, abogado, político y activista contra el apartheid (1918-2013). Presidente de Sudáfrica (1994-1999)
Por: Darío Arregocés Baute / darioarregoces2308@hotmail.com
