Hay dos razones fundamentales por las que votaré por Hernández, la una es la economía y la otra, la democracia.
La economía porque el ingeniero representa certidumbre y confianza, mientras Petro significa lo contrario. Al capital ni a los inversionistas les gusta la incertidumbre ni lo incierto, es más, eso los espanta y, eso es Petro.
La decisión de Petro de suspender el 8 de agosto la exploración petrolera cuando el precio del barril está a 122 dólares, es decir, por las nubes, es aumentar el déficit fiscal y cerrar la caja de ingresos del Estado para el gasto y la política social del gobierno. La transición energética sí, pero no así.




