Los que tienen la posibilidad de usar la ruta de la carrera cuarta en ambos sentidos, habrán presenciado igual que yo lo que el parque de La Provincia y el parque de La Leyenda nos están gritando, el uno por su abandono y cada vez más deteriorado, y el otro por lo que en el futuro cercano terminará convertido si no actuamos ya.
Durante el mes de diciembre y hasta el puente de Reyes, la afluencia de turistas en el río Guatapurí, especialmente en el balneario Hurtado y el parque de La Provincia, era de una magnitud sin precedentes, a pesar del temor que aún subsiste en los ciudadanos por los contagios de covid-19, la asistencia de propios y visitantes fue constante y al alza, pero como siempre y casi todo lo de nuestra ciudad, el caos, el desorden, la informalidad y el abuso del espacio fue la constante.
Vendedores de todo tipo que van desde alimentos, bebidas, artesanías, fotógrafos, guías turísticos improvisados y por supuesto “parqueadero vigilado” en ambos lados de la avenida y vías adyacentes al río, me sorprendió ver la cantidad de buses de gran tamaño aparcados alrededor del parque sin contar los que se ubicaban en la rivera del balneario.




