Mientras la izquierda chilla que la verdad se fue con Otoniel, que la iba a “cantar” en una entrevista y que el Gobierno se lo impidió, lo preocupante es que la verdad, de verdad, se está yendo por la puerta de atrás de la Comisión de… “la Verdad”.
Eclipsada por la extradición del bandido, no fue noticia la renuncia del comisionado Carlos Guillermo Ospina, mayor retirado del Ejército, a pocos meses de la presentación del informe final de la Comisión.
Se había demorado, porque si bien creyó de buena fe en una institución en la que no cree más de medio país, se estrelló con la realidad y su renuncia representa una denuncia sobre “la verdad a medias” que está por contarle al país la Comisión ídem.




