Por Jarol Ferreira Acosta
1.Todo inicio está cargado de expectativas por cumplir y tratándose de la inauguración de una muestra retrospectiva el existencialismo reclaman su espacio. Por un lado está la expectativa que suscita el oficio al descubierto, cuando se trata de un artista de los que realmente se exponen al mostrar su trabajo, por otro lado el desanimo que ocurre luego de la frivolización por gran parte de los espectadores de una labor realizada con tesón durante años.
2. Retrospectiva: té helado. Sala patrimonial y arte de vanguardia. Asistentes que saben y no saben. Compromiso social. Retrospectiva: mendigo pretencioso que se cuela a pedir jabón y termina pidiendo a uno de los asistentes que le haga una colecta entre los presentes. Dibujos, esculturas, pinturas; contraste de clases. Retrospectiva: euforia efímera. La espiritualidad y el esnobismo, abrazados, comentan los cuadros que nadie compra. Retrospectiva: torre de Babel. Retrospectiva: soledad colectiva y descalabro financiero. Arte y decoración. Obras que descuartizan estéticas tradicionales. Arte de culto. Evento que congrega gente. Retrospectiva: lagartos y neófitos. Espejismo de un oasis. Retrospectiva: excitación visual. Colores neón y rojo escarlata. Grafito, carbón, madera y metal. Sensualidad, sexualidad, alucinaciones. Intelectualidad posando para distraer la carne. Paredes desnudas que se visten de colores ácidos.




