El pasado mes de febrero, le advertí al Ministerio de Agricultura, en esta columna, la urgencia de destinar un cupo de créditos y un paquete de incentivos por subsector agrícola, para ayudar a reducir los costos de producción y preparar a tiempo las siembras.
Lamento mucho que mis consejos no hayan sido escuchados. Los $150.000 millones anunciados por el Ministerio de Agricultura para subsidios de tasa de interés y los $ 95.000 millones, para las pólizas de seguro, están parqueados en la tesorería de Finagro escuchando este cuento, por lanzarlo tarde y asignarlo a quienes no siembran o no son sujetos de crédito. Esta desacertada decisión hizo que muchos agricultores se arrepintieran de sembrar y al resto, los obligó a financiar sus cultivos por fuera del sistema financiero, con tasas de interés altas y sin pólizas de seguro.
Los créditos, las pólizas de seguros agrarios y las coberturas de precios, son para los cultivos y no para los productores. Los calendarios de siembras, no entienden de trámites burocráticos ni resoluciones.




