En un país que requiere de tantos cambios se puede ser “antídoto”, pero no “antitodo”, empezando por aplicar el artículo 19 de la Constitución Nacional, que consagra la separación de poderes de las tres ramas del poder público: ejecutiva, legislativa y judicial.
Desempolvando literalmente la historia encontramos la destitución del entonces director del ICA en la regional Cesar, ya fallecido, Luis Alberto Guerra Araújo, médico veterinario, por sancionar al ministro de Agricultura de la época, Gustavo Castro Guerrero, muy a pesar de la actuación legal de su subalterno, por no haber destruido la soca del algodonero, que es la higiene del cultivo, medidas regladas en la misma norma fitosanitaria, y el ejemplo entra por casa.
Pero no vamos tan lejos, traigamos a colación un suceso de actualidad que raya con la soberbia y el exceso de poder, a propósito de la decisión de un juez de la República, denunciado e investigado por frenar la Ley de Garantías que sancionó el presidente Duque, aún desafiando un fallo de tutela.




