La ruralidad dejó de ser hace mucho rato agro. Antes, desde tiempos inmemoriales, lo rural era sinónimo de agrícola.
Pero de allá a hoy día ha pasado mucha agua debajo del puente y ahora la ruralidad es más que agro y tierras aunque en Colombia algunos sectores sigan anclados en ello y por esta vía al pasado, a la ideología.
En ¿Ruralidad sin agricultura? Appendini, K, y Torres-Mazuera escriben que en América Latina -oigan bien- después del proceso de independencia, es decir, ¡hace 200 años!, los debates sobre el desarrollo del campo giraron alrededor de la repartición de tierras y el acceso a la propiedad para la población campesina y esa es hoy, ¡vaya anacronismo!, el gran debate en Colombia. Ese fue el discurso durante la revolución mexicana y el de la guerrilla en Latinoamérica.




