Los niveles de inseguridad suben día a día, agobian a la comunidad, las estadísticas serias lo demuestran, han puesto en jaque a las autoridades que no saben qué medidas ingeniarse para contrarrestarlas y proteger a los colombianos; lo peor, continúa, la impunidad; no se denuncia, creándose así una estadística falsa.
En el país no existe grupo familiar que a alguno de sus integrantes le afecten la vida, honra y bienes; en la mañana salen a desempeñarse en sus oficios, regresando en la noche a sus hogares sin vehículo, motocicleta, bicicleta, celular, herido y en el extremo perdiendo la vida.
Según el ciudadano afectado la denuncia penal por pérdida de sus bienes o por recibir lesiones personales queda en nada; no sirve denunciar dicen unos, “es una perdedera de tiempo” y cuando se denuncia, capturados en flagrancia los delincuentes, reincidentes además, estos son dejados en libertad por las autoridades por varias razones, señalan los jueces, que la fiscalía no aportó las pruebas suficientes (y eso que se aportan videos de la flagrancia) , manifiestan que no son un peligro para la sociedad y enviarlos a la cárcel resulta costoso su mantenimiento para el Estado.




