Por Marlon Javier Domínguez
Nos encontramos en el domingo 25 del tiempo ordinario, y hoy la Liturgia de la Palabra está toda ella cargada de un tinte social muy interesante.
Creo que no hace falta recordar que una religiosidad verdadera no se divorcia de la vida, sino que tiene implicaciones prácticas y se refleja en la forma como nos relacionamos con los demás en los diversos contextos de nuestra existencia.




