COLUMNA

Cuidador responsable

La tarde que lo dan de alta, para cuidados en la casa, la coordinadora del home carede la EPS pregunta si eres tú el cuidador responsable de tu papá (familiar que hace las veces de ángel de la guarda), y a ti, que nunca te han gustado los títulos ni las responsabilidades, te toca decir que sí, porque definitivamente has sido tú quién desde el comienzo de su enfermedad has velado por su salud.

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Jarol Ferreira Acosta

Por: Jarol Ferreira Acosta

Columnista

Por: Jarol Ferreira Acosta

La tarde que lo dan de alta, para cuidados en la casa, la coordinadora del home care de la EPS pregunta si eres tú el cuidador responsable de tu papá (familiar que hace las veces de ángel de la guarda), y a ti, que nunca te han gustado los títulos ni las responsabilidades, te toca decir que sí, porque definitivamente has sido tú quién desde el comienzo de su enfermedad has velado por su salud. Y así, tú que nunca te has creído capaz de cuidar ni de ti mismo, terminas con la responsabilidad de la custodia de una vida en decadencia, de una vida sin esperanza de ser la de antes, mucho menos mejor,aunque finalmente una vida y no cualquier vida.

Imposible evitar pensar en el estúpido ciclo vital, aunque realmente no sea un ciclo porque uno no revive cuando se muere. Se murió y ya está, se acabó la vida a la que te apegaste y desechaste, o mejor dicho que te desechó. Absurdo no pensar en los hijos que no tienes y tal vez nunca tendrás; imposible no angustiarse y reflexionar sobre lo que en adelante será tu vida, ¿Acaso es este el remezón que tu existencia requiere para dar paso al cambio que el tiempo exige a todas las criaturas del universo? ¿Será que algo bueno viene de la vivencia plena del dolor de la enfermedad de un ser querido? ¿Por qué ocurre, para qué sirve; tienen todas las interacciones un fin prederminado? ¿Para qué sirve todo el dolor humano? ¿Tranquilidad y existencia son líneas paralelas? ¿Vida es sufrimiento? ¿Cómo enfrentar esto: cristianismo, budismo, hedonismo, ascetismo, nadaísmo? ¿A dónde conduce cualquier respuesta más allá de las conclusiones segmentadas por circunstancias que en medio de todo esto puedas sacar? ¿Demasiadas preguntas sin respuestas o es la formulación de estos cuestionamientos la respuesta como tal? No tienes ni la menor idea cuando al despertar en la mañana te sientes como empujado aun hueco.

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