Por Dario Arregocés
Quizás donde más se nota el descuadernamiento institucional del país, es en la administración de justicia. Se ha perdido la confianza en la Fiscalía, al punto que las personas que son víctimas de hurto en la modalidad de “raponazo” optan por no denunciar, considerándolo como una terrible pérdida de tiempo.
Nadie cree en nuestra justicia y pareciera que la poca que hay, es para los de ruana, como lo dijera el inmolado caudillo liberal, Jorge Eliecer Gaitán.




