Por Mary Daza Orozco
Fue una encuesta entre amigos, la reunión animada, el tema lo propuso alguien que tenía un celular en las manos: “diga cada uno qué es lo que más le molesta al usar el celular o los correos”.
Todos dijimos a una, como en Fuenteovejuna: “Que no nos contesten”. La proponente del tema dijo que así no, que uno por uno, algunos pensamos en ¿qué más se podía decir sobre eso? y nos sorprendimos de que todos tenían algo por anotar: que si la voz tremebunda que dice “sistema, correo de voz…”; otro, que enviar un mensaje sentido, con gusto y hasta con amor, y sólo recibir como respuesta un ok; alguien dijo: mandar algo curioso o chistoso y no me refiero a los Fw, sino a los mensajes personales, y no recibir respuesta; pero colectivamente se estuvo de acuerdo en que lo más doloroso, que avergüenza al que llama es que no le contesten la llamada. Un amigo columnista dijo: ‘Si no contestan las llamadas, grave, los mensajes depende, porque a veces la persona en el momento está ocupada’, alguien le preguntó: ¿Tan ocupada para decir ‘estoy ocupado, luego contesto’ o más tarde cuando se desocupe, decir: ‘no te pude contestar enseguida por esto y esto’?




