El trabajo de la cultura y el turismo en el Cesar está bien representado por su secretario Manuel Andrés Rangel Quintero, un digno representante del sur del departamento que vino a enarbolar las banderas culturales y de turismo que le dejara su antecesor y primer secretario de cultura de este departamento, el doctor Iván Murgas Vallejo.
Les comparto con agrado la noticia de haber sido escogido como consejero Departamental de Cultura del Cesar representando los sectores de producción y los bienes y servicios. Una gran responsabilidad fomentar desde este espacio la interrelación de estos sectores con la cultura y el turismo del departamento del Cesar.
La diversidad cultural y los diferentes sectores deben trabajar mancomunadamente para hacer de este departamento un escenario atractivo y epicentro de la cultura para el mundo.
Ante inquietud del Dr. Juan Carlos Quintero a través del WhatsApp en el grupo de columnistas de EL PILÓN, me permito compartir la siguiente información que es menester de las actividades que debemos proyectar y defender: “La UNCTAD (2010), citando a la Unesco, define las industrias culturales como aquellas que combinan la creación, producción y comercialización de contenidos que son abstractos y de índole cultural. Estos contenidos que pueden tomar forma de bienes y servicios, generalmente están protegidos por “derechos de autor”. Estas industrias están centradas en promover y mantener la diversidad cultural y asegurar el acceso democrático”.
El sector cultural de bienes y servicios es un conjunto de industrias que producen y distribuyen productos con contenido cultural, artístico o patrimonial, como libros, música y películas (bienes), y servicios como conciertos, museos y diseño (servicios).
Se caracteriza por utilizar la creatividad humana y la propiedad intelectual, generando no solo valor económico sino también social y cultural.
Destacamos la diferencia entre bienes y servicios: “los bienes son duraderos y el consumidor puede poseerlos, como un libro o una pintura. Los servicios son efímeros y no se pueden poseer; la experiencia se consume en el momento, como asistir a una obra de teatro o a un concierto. Ejemplos de actividades, bienes y servicios audiovisual: cine, televisión, radio, videojuegos. Editorial: libros, periódicos, revistas, y toda la industria editorial. Artes escénicas y visuales: teatro, danza, música, pintura, escultura, fotografía. Servicios creativos: arquitectura, publicidad, servicios de diseño (gráfico, moda, etc.). Patrimonio cultural y turismo: museos, galerías, sitios históricos, artesanías y gastronomía con valor cultural. Fonográfico: industria discográfica, conciertos, ópera.
Estoy ante un reto importante que asumo con responsabilidad, esperando que cada artista y promotor del arte y la cultura, representantes de estos sectores, me brinden insumos y me apoyen en esta importante gestión.
Gracias al secretario Manuel Rangel, trabajar en equipo por la cultura es el mejor ejercicio.
Sólo Eso.
Por: Eduardo Santos Ortega Vergara.





