Por Mary Daza Orozco
Se cree que el día del padre es una conmemoración nueva. Tal vez en nuestro país sí, pero desde mil novecientos diez se le viene rindiendo homenaje; la idea surgió cuando Sonora Smart Dodd, al asistir, en Washington, a una misa del Día de las Madres se le ocurrió inventar un día para su padre, la idea caló en la comunidad y a nuestro país llegó mucho más tarde.
En principio había la idea, en nuestro ámbito machista, de que el día del padre eran embelecos de mujeres, pero eso ha cambiado, de suerte que los padres y su concepción de familia es otra, los modernos no tienen inconveniente en colaborar en el hogar, en ayudar con los hijos, ejemplo: nada más inspirador de ternura que ver a un padre alistando a su pequeño hijo para que vaya al colegio, lo bañe, le atienda el desayuno y se lo lleve, lleno de ilusiones, para dejarlo en el sitio en el que comienza a formar su vida inteligente y práctica para enfrentar la adultez, pero todavía hay muchos padres que están completamente convencidos de que esas son tareas propias de la mujer, es decir cada vez se aferran más a la caverna.




