La última perspectiva de los economistas jefe del Foro Económico Mundial sugiere que una recesión global es “algo probable” y las consecuencias afectarán la desigualdad. Justo esta semana, la OCDE emitió un mensaje similar en su informe provisional, advirtiendo que los indicadores recientes “han empeorado”.
Este informe se basa en la más reciente investigación para el desarrollo de la Nueva Economía y Sociedad. Pretende resumir los contornos emergentes del entorno económico actual e identificar prioridades para futuras acciones por parte de los formuladores de políticas y los líderes. Para el desarrollo del informe el foro preguntó a cuatro economistas jefes que participaron en la encuesta qué políticas creen que protegerán a los más vulnerables y cómo podría orientarse esta nueva realidad económica para prepararse mejor para el futuro.
Sobre la fijación del precio del carbono (a nivel mundial), Christian Keller, Jefe, Investigación Económica, Barclays, recalcó lo siguiente: fijar el precio de las emisiones de carbono, o la internalización de su externalidad negativa, es el primer paso para resolver esta “falla del mercado”. Aumentar su precio desincentiva las emisiones de carbono, al mismo tiempo que genera ingresos públicos para compensar a los grupos afectados negativamente por la transición y/o financiar bienes públicos como la infraestructura energética baja en carbono.




