Edgardo Mendoza Guerra
Hace apenas unos días, supongamos un siglo, Colombia era un país con fama de educación y cultura, de escritores, poetas, novelistas; lo malo era que la inmensa mayoría de sus ciudadanos no sabían leer, ni tenía carretera, ahí comienza una historia algo romántica de esa vaina que llamaron la Atenas Suramericana.
Basta repasar dos libros, ‘La historia mínima de Colombia’, de Jorge Orlando Melo, o sea la historia de un país que ha oscilado entre las guerra y la paz, la pobreza y el bienestar, el autoritarismo y la democracia. Melo es filósofo, historiador e investigador de alto reconocimiento nacional; el otro texto, ‘Los años veinte en Colombia, siglo XX’, del sociólogo Carlos Uribe Celis.




