Hace seis años estoy hablando de Clemencia Tariffa, un grupo de amigos me invitaron a sentirla, a pensarla, a descubrirla en sus letras e inspiración, a leerla y aprender de ella.
Desde el año 2018 se convirtió en la identidad de un pueblo y en el sentir de una fundación que plantó árboles azules en la capital blanca de Colombia.
Clemencia Tariffa no es solo un festival, no es solo un encuentro de poetas que vienen a descargar su esencia y a compartir con otros poetas los atributos y el sentimiento de un pueblo, de una región, de un país; entre países, entre regiones, entre pueblos y en esos remansos de vida y naturaleza de una serranía plena que llena de pureza las entrañas de cada poeta.




