Estados Unidos con sus estrategias políticas se constituye en una forma de medición para todas las campañas políticas que buscan ansiosamente aquel acontecimiento que genere el momentum político que les permita que su candidato se suba y gane. Ello, en la época de Antanas se denominó la Ola Verde, pero como tristemente inició en el momento inadecuado le dio la oportunidad a Santos de cortarla y reversar los resultados.
Hoy no parece ser el caso, y el ingeniero Hernández, el underdog o candidato que alcanza y tiene opciones de ganar, parece que mantendrá su racha si consideramos los porcentajes de las casas de apuestas internacionales y las encuestas que ya lo muestran como el gran favorito.
Una vez más el pueblo colombiano demostró su grandeza y su capacidad crítica. El que hayan sido Petro y Hernández quienes pasaron a segunda vuelta ratificó una verdad que hace rato se venía planteando, pero costaba reconocer dados los resultados de las elecciones de marzo: que un mayor porcentaje de los colombianos se reconoce a sí mismos como de centro; que la corrupción rebasó la capacidad de aguante de los colombianos.




