Esto ya se salió de madre. Los escándalos del gobierno lo acercan al abismo. Es normal que, en medio de tantas preocupaciones, cuando el barco se hunde rápidamente, personajes como Gustavo Bolívar salgan a los medios a dar declaraciones que generan desinformación. Compartimos con él que el gobierno está en peligro, pero los motivos sí consideramos que son diferentes: no porque fuerzas oscuras quieran tumbarlo, son los escándalos de corrupción, que para nada nos sorprenden, los que lo tienen en la cuerda floja.
Varios de nosotros, que lamentablemente vivimos el proceso 8.000 y el peor gobierno de la historia, el de Ernesto Samper -el segundo peor corresponde a los 8 años de Juan Manuel Santos y el tercero lo estamos presenciando-, hemos tenido un déjà vu con lo que viene pasando. Pero no somos pendejos y por eso escribo hoy estas líneas, no nos dejaremos confundir. Como un castillo de naipes que cae, la gobernabilidad de Petro se diluye en un mar de nuevos acontecimientos que lo dejan cada vez peor parado.
Es indudable que como lo predicaron durante la campaña este es el gobierno del cambio, ¡claro que sí! El cambio ha implicado las peores condiciones de vida de los últimos años, el mayor éxodo de compatriotas de la historia y, entre muchos otros hechos desafortunados, una corrupción galopante y agobiante.




