Este domingo los colombianos tenemos un compromiso con nosotros mismos, con el país y con la democracia, es un deber y un derecho acudir a las urnas para elegir al primer magistrado de la nación, ojalá que lo hagamos a conciencia y sin necesidad de llegar a una segunda vuelta, lo cual implicaría miles de millones en gastos adicionales, en un país en el que campea la pobreza extrema.
He sido juicioso escuchando los debates que han organizado algunos medios nacionales con los favoritos a quedarse en la Casa de Nariño y debo decirles que me he quedado durante horas esperando que los candidatos hablen de sus propuestas sobre la cultura en Colombia, o que los entrevistadores les pregunten qué tienen en su plan de gobierno relacionado con la cultura y no he escuchado la primera frase y mucho menos el primer proyecto o programa en el que se presente alguna propuesta revolucionaria o innovadora sobre el tema.
Como sé que la gran mayoría de colombianos no se preocupan por estudiar o por lo menos leer los planes de gobierno de los candidatos, sino que votamos por el que diga fulano o zutano y en el mejor de los casos teniendo en cuenta si el candidato es de derecha, centro o izquierda, me di a la tarea de buscar en cada plan de gobierno de los cuatro candidatos con mayor posibilidades de ser presidente qué es lo que proponen sobre cultura, y esto encontré:




