Colombia posee una Constitución que, en gran parte, es producto de la manifiesta voluntad de la comunidad nacional (1991).
Por la discusión que ocurre, por estos días, entre la opinión pública nacional sobre interpretaciones de nuestra nueva carta política recojo en esta columna algunos conceptos que he publicado recientemente sobre el mismo tema.
Esta breve historia constitucional señala que los hechos sucedidos en materia política después del romántico evento de 1820 que dio un respiro al país de la dominación española, mostraron desde un principio la vocación conflictiva de los colombianos en materia política.




