Por: Rodolfo Quintero Romero
Como el estereotipo que se ha construido sobre los brasileños es que la mitad de su cerebro la dedican al futbol y la otra al carnaval y, como la revolución de Lula logró transformar a Brasil en una de las economías más importantes del mundo este mismo mundo está sorprendido de las manifestaciones multitudinarias que hoy se han tomado las calles de las principales ciudades de ese país.
La sorpresa es mayor si tenemos en cuenta que 40 millones de brasileños han salido de la pobreza en los últimos 10 años. Que hoy algo más del 50% de su población se clasifica como clase media, que el desempleo es menor del 5% y que en estos precisos momentos se celebra allí la copa confederaciones y las gambetas y goles de Neymar tienen a todos los fanáticos del futbol embelesados a nivel global.




