Esta nota que recojo complacido y que comparto con mis lectores de manera especial, es de una gran amiga puertorriqueña y dice así: “Recuerdo que, en una tarde de mi niñez, estando en la sala de mi casa, sin ideas de diversión, solo descanso, mi padre encendió un pequeño televisor. La magia vallenata había comenzado y desde aquel día que era casi noche, empezaría mi deseo de visitar Valledupar.
“Oye morenita, te vas a quedar muy sola, porque anoche dijo el radio, que abrieron el Liceo, como es estudiante ya se va Escalona, pero de recuerdo te deja un paseo…”. Había un sombrero que flotaba río abajo y todos estábamos embelesados con los paisajes.
Fue gracias a la telenovela Escalona que conocí a Carlos Vives, a Rafael Calixto Escalona Martínez, Jaime Molina y a tantas figuras que hoy considero como míticas en nuestra cultura caribeña.




