Mientras escribo, Claudia López ataca al INPEC, porque uno de sus “pelaos” de la Primera Línea, un hampón con facha de película de vampiros, transmitía en vivo, desde La Picota, el vandalismo del día; y la veo también regañando policías por no ser contundentes con los vándalos.
“Cerrar aquí, cerrar allá y coger a 20 tipos”, era su instrucción, como si fuera fácil. Así debería ser, porque los policías tienen la atribución del uso legítimo de la fuerza, atribución de papel, y los vándalos lo saben. Si atendieran la instrucción, la misma Claudia los acusaría públicamente -ya lo ha hecho- y los demandaría en la Procuraduría y la CIDH, mientras la izquierda en sus redes los señala de violadores de Derechos Humanos.
Días antes, engañaba a los bogotanos con estadísticas disparatadas, sobre los resultados de diciembre de 2021, cuando, con 87 homicidios, exclamó que había sido el diciembre “más seguro en los últimos 18 años”.




