Por Indalecio Dangond Baquero
Sin duda alguna el siglo XXI es el siglo de las energías renovables, aunque a los protagonistas del siglo XX no les guste. La alianza entre la genialidad de los científicos, el respaldo de las administraciones públicas y la determinación del sector empresarial han impulsado grandes proyectos en el mundo con energía eólica, fotovoltaica, termosolar y con los biocombustibles.
Estados Unidos y Brasil se han convertido en los mayores productores de biocombustibles en el mundo, seguidos por Europa, Argentina y el gran continente Asiático.




