La paz total se construye con actores en guerra, que desbordan la ley y la constitución, inmersos en delitos políticos de rebelión, sedición y asonada, sin acepción de parapolíticos y grupos armados ilegales como el ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo. No sabemos si los corruptos, deslumbrados por los recursos de la paz (OCAD-Paz), hasta ahora la mejor chequera, entren en la misma bolsa.
La paz no se construye con honestos, probos, íntegros e incorruptibles, honrados, insobornables e intachables, irreprochables, rectos y justos, difícil de encontrar en una época en que no está quedando segmento de la sociedad que no esté implicada en la corrupción, donde la impunidad es su mejor aliado. No faltan recursos, sobran ladrones: Quino.
Jesús no hizo acepción de personas, ni siquiera excluyó a la Cosa Nostra de la época (Organización criminal del tipo mafia terrorista), porque vino a salvar lo que se había perdido. Lucas: 19:10, y hasta posó en casa de Zaqueo, jefe de los publicanos, encargados de recaudar los impuestos por designación de Roma, despreciados a raíz sus prácticas extorsivas por sus mismos compatriotas judíos.




