Por Efraín Quintero Molina
Razón tenemos los que estamos metidos en el cuento de la cultura en el Cesar, de armar marchas y paros en nuestras olvidadas y demacradas instituciones como resultado del poco valor que se le pone en nuestros lares, a las expresiones artísticas que ha dado imagen a nuestra región.
Aquí, Los gobernantes o entidades que tienen incidencia en el desarrollo de nuestra cultura han sido los culpables directos de esta debacle que se vive. La falta de “voluntad política”, de compromiso, de creer que la cultura es un plato de segunda mesa, han permitido que toquemos fondo.




