Puede parecer extraño el título; sin embargo, no lo es. El título está apegado a la tradición política de lo que fuimos y queremos volver a ser: mayores de edad en la administración de nuestros propios destinos. Tener participación política en nuestra administración pública y manejar nuestras propias autoridades, instituciones y leyes a fin de impedir que nadie nos gobierne desde el lejano poder centralista de una nación que nos trata como extranjeros en nuestro propio territorio.
Recordemos la frase que pronuncia Aquiles en La Ilíada citada por Aristóteles en Política que dice: “¡Yo, tratado como un vil extranjero!”.
Aristóteles, cita la frase de La Ilíada, para concluir que: “es que a sus ojos es extranjero en la ciudad cuando no participa de las funciones públicas; y allí donde se tiene cuidado de velar estas diferencias políticas, se hace únicamente al intento de halagar a los que no tienen en la ciudad otra cosa que el domicilio”. Aristóteles, destaca la sabiduría política de la frase de Aquiles, porque uno es extranjero en su país cuando los departamentos no pueden ocuparse de sus propios intereses. En otras palabras, cuando los habitantes de los departamentos observan maniatados que el centralismo desde lejos decide por ellos.




