Por: Silvia Betancourt Alliegro
Los mercados colombianos están abiertos desde hace años a toda mercancía que llega desde China, legal o clandestinamente, y como a nosotros nos gusta todo lo que parece lindo y práctico sin mirar detenidamente su calidad, los intermediarios de este mercado negro hacen fortunas sin pagar impuestos.
Después del fallo de La Haya no hay ayayay que valga, China compró a Nicaragua ese mar que nos sustrajeron, dándolo en concesión por cincuenta años ¡renovables! Noemí Sanín, excanciller nuestra, pone en duda la legalidad del fallo puesto que esa nación no se declaró impedida por tener acuerdos firmados con Nicaragua sobre el territorio en disputa, antes del veredicto.




