Aunque la corrupción y la exposición de los corruptos es un asunto que no debemos abandonar por ser causa de todos nuestros problemas como sociedad, hoy me alejo de ese asunto para escribir sobre el descubrimiento de América. Los colegios y los profesores de historia necesitan más contexto y espíritu crítico para explicarle esto, los relatos ingeniosos ayudan a captar el interés de los jóvenes, un tema que tocaré en otra oportunidad.
Invadir constituyó durante muchas épocas de la humanidad la manera para expandir imperios y formar grandes civilizaciones, así se explica el crecimiento del Imperio Romano y su desaparición por la penetración de pueblos bárbaros que buscaban dominar puntos estratégicos en poder de los romanos. Grecia, en especial Esparta, tuvo que enfrentar la arremetida de los persas surgiendo así las guerras médicas como campaña de los hijos de Perseo, por arrebatarle territorio a los hijos de Hércules. La más famosa de estas guerras fue la desarrollada en las Termópilas donde murió Leónidas.
La interpretación de la historia la modifica el intérprete, pero los hechos son inmodificables, en ese sentido para llegar a la conclusión de lo ocurrido en América es indispensable ubicarnos en el momento en que se encontraba el mundo cuando llegaron las perdidas embarcaciones después de ese viaje transatlántico. En ese momento el mundo estaba cambiando de era, pasaba de la edad media a la edad moderna, marcado esto por la caída de Imperio Bizantino o Imperio Romano de Oriente por el ataque decidido y feroz de los Otomanos en una avanzada para recuperar territorios que consideraban suyos en la península de Anatolia precisamente donde hoy está Turquía descendientes del sultanato, eliminado a principios del siglo XX, una consecuencia de la Primera Guerra Mundial.




