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“América first!”

Es el mismo discurso del “führer” mostrar al mundo un país como el enemigo, para luego invadirlo y saquearlo.

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¡America first!, fue uno de los muchos eslóganes publicitarios de la campaña presidencial de Donald Trump. Lo que nadie en su momento pudo advertir, es lo que se escondía detrás de dicha proclama, pues literalmente el reelegido presidente de los EE. UU., quiere expandir las fronteras de su vasto territorio y adueñarse del Canal de Panamá, del petróleo de Venezuela y de Irán, de Groenlandia, y de Canadá. Se inventó una guerra contra el narcotráfico (léase: Cartel de los Soles) y el “restablecimiento” de la democracia venezolana, que terminó dejando al mando a Delcy Rodríguez, quien gobernará con Cabello y Padrino (¿?). Todos esos son pretextos y nada más. Trump pretende, y lo está consiguiendo, adueñarse del comercio, de los recursos naturales y minerales raros del planeta, imponiendo su poderío militar.

Es el mismo discurso del “führer” mostrar al mundo un país como el enemigo, para luego invadirlo y saquearlo. Todo esto ocurre ante la mirada impávida de los países desarrollados, hablamos del Reino Unido, Alemania y Francia, entre otros, que lucen como convidados de piedra, ante la arremetida brutal del Tío Sam.

Es evidente que el derecho internacional, del cual aprendimos el principio pacta sunt servanda (los tratados suscritos tienen fuerza vinculante) y el principio de la autodeterminación de los pueblos (que proclama el derecho de los países a tomar sus propias decisiones) se encuentra en jaque, porque míster Trump olímpicamente los ignora, imponiendo la ley del más fuerte, como el salvaje oeste.

La sabiduría popular enseña que: “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”. Groenlandia está muy distante de Panamá, Venezuela está muy distante de Groenlandia, pero la amenaza de Trump, no respeta fronteras porque, para él, “América first!”. Desde luego, entendiendo que América solo son ellos, los demás no importamos.

La frase de cierre: “Ni tampoco se vaya a los Estados Unidos, que son omnipotentes y terribles, y con el cuento de la libertad terminarán por plagarnos a todos de miseria”. Simón Bolívar. Obra: El general en su laberinto. Autor: Gabriel García Márquez. Página 229. darioarregoces2308@hotmail.com

Por: Darío Arregocés Baute.

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