En la contienda por la Alcaldía de Valledupar algunos hablan de que lo que se necesita es un alcalde con experiencia, que ya está bueno de pelaos jugando a ser alcaldes porque los recientes que hemos tenido han sido un desastre. Y si, nos ha ido como a los perros en misa pero no ha sido por la juventud de los mandatarios, sino porque han llegado a gobernar empeñados con la clase política.
En el caso de la revelación política de su momento ‘Tuto’ Uhía, su problema no fue que era joven, su problema fue haberle vendido el alma al diablo para ganar la Alcaldía. Es decir, llegó empeñado con los clanes políticos de Valledupar.
Se asoció con el intrascendente y buscador de jugosos contratos, ‘Ava’ Carvajal, con el clan Gnecco de quien fue su secretario de gobierno, con el representante ‘Chichí’ Quintero, con el peón ‘Franco’ Ovalle y hasta con el mismo Mello Castro.




