Por: Rodolfo Quintero Romero
El acceso al agua potable es un derecho humano. No es un regalo de los gobernantes. Todos, léase bien, TODOS tenemos derecho al agua como un bien básico para una vida digna. Sin embargo,en el Cesar solo los vallenatos disfrutan de este servicio, aunque en precarias condiciones.
Una de las medidas para superar las desigualdades es garantizar a toda la población los servicios públicos de luz, agua, alcantarillado y aseo. Pero aquí es al contrario. La nivelación es por lo bajo. Todos los barrios están padeciendo el racionamiento de agua. Por fin somos iguales.




