Por Leonardo José Maya
Lucho el mensajero es un compositor de poco éxito pero extraordinariamente sensible. Su desgracia es que generalmente se enamora de mujeres de ambiciones mayores como le pasó con una rubia del San Joaquín, hermosa y buena pero de corazón peligrosamente inestable.
La llevaba al trabajo, la recogía en su moto y se amaban bien. Ese viernes nefasto ella no lo esperaba. Él tenía trabajo durante toda la noche pero al final se desocupó antes de lo previsto, así que se pasó por T and Crep y para sorprenderla le compró un postre de sus preferidos, a pocos metros de su casa la vio subir a un auto elegante que él nunca había visto y observó en detalle el cariñoso saludo claramente inusual.




