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Adiós a los dulces y a los golpes 

Se sienten cosas, casos cosquilleos, anuncios, avisos, prevenciones. En todos los campos, en todas partes, son los primeros síntomas del síndrome del Mono anunciado, donde los expertos aseguraban que ahora seremos diferentes en muchas cosas. La vaina inicia por olvidar ciertas cosas históricas y populares como el día de la raza y el simple dulce […]

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Se sienten cosas, casos cosquilleos, anuncios, avisos, prevenciones. En todos los campos, en todas partes, son los primeros síntomas del síndrome del Mono anunciado, donde los expertos aseguraban que ahora seremos diferentes en muchas cosas. La vaina inicia por olvidar ciertas cosas históricas y populares como el día de la raza y el simple dulce de leche, cuyo día, a diferencia de otros años, pasó desapercibido.

Los tres productos principales para el dulce están ocupados en otras cosas, los ganaderos andan por notarías revisando la tradición de sus tierras para poder venderlas a precios altos para los posibles tenedores, es decir de bajos salarios, pero de altísimo interés en los planes del actual gobierno. A pesar que con mayores lluvias hay más leche, las vacas no están de moda, incluso el día del ganadero  se lo pasaron por los cachos.

Los cañicultores y productores azucareros los tienen en la mira por cuestiones de salud, lo que fue un gran imperio económico por muchos años, hoy es una especie de veneno para la salud, muy a pesar que desde hace mucho tiempo los científicos lo anunciaron, pero al igual los medios con su publicidad opacaron la cosa, Celia Cruz, en vez de gritar salsa en cada canción, parecía su más radical defensora, su grito de azúcar, aún resuena en nuestros oídos.

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