Por Imelda Daza Cotes
Este recurso jurídico se constituyó en una herramienta de gran valía para hacer respetar derechos ciudadanos vulnerados y para obligar a la administración pública a prestar servicios que de otra manera se deniegan. Son muchos los colombianos que sólo a través de la tutela han logrado atención en salud, educación, servicios públicos o han exigido indemnizaciones por la atención ineficiente de necesidades vitales.
En realidad la tutela debería ser un recurso de uso excepcional, porque lo normal en una democracia es que el Estado y sus entes sirvan a los ciudadanos y respeten sus derechos. Sin embargo, en Colombia se volvió cotidiano eso de tener que acudir ante un juez para obligar a las instituciones públicas a cumplir sus obligaciones aunque no se sancione al funcionario responsable de la falla.




