“Y de Jesucristo…el soberano de los reyes de la tierra”. Apocalipsis 1,5.
Para nadie es un secreto que la mayoría de los cristianos, católicos y protestantes, apoyaron la otra opción en las elecciones presidenciales. Tal vez, por temor a la ideología humanista atea de la izquierda radical representada por el ganador.
Hoy, debo afirmar que, más allá de quién ocupe el solio de Bolívar y sea nuestro presidente, lo realmente importante es: ¿Quién ocupa el trono de tu corazón? Se cuenta la historia de un emperador de un país africano, ocupado por fuerzas extranjeras y deportado fuera de su nación; cuando uno de los generales de su ejército derrotado le preguntó: ¿Qué va hacer ahora su majestad? El emperador miró el rostro de su confundido general y replicó con calma: ¡A pesar de todo, Dios!




