Que las ciudades estén pasando por una crisis de gobernabilidad como lo expresó recientemente el periodista cesarense Deivis Caro es evidente, pero además es más que evidente la falta de cumplimiento de muchas de las funciones y competencias de las alcaldías, lo cual ha terminado siendo una constante.
Aunque no sea el deber ser, en las ciudades capitales y en los distintos municipios del país abundan los que quieren estar por encima de la ley, ante la mirada indiferente y hasta permisiva de alcaldes municipales, que parecieran no entender que el marco de sus competencias y funciones implica obligatorio cumplimiento.
Con la propaganda electoral ha venido pasando, que en varios municipios se ha vuelto invasora del espacio público, afectando la preservación de la estética y el paisaje urbano, un claro rasgo de incapacidad de las alcaldías municipales.




