Llegó la época en la cual las calles de Valledupar, las vías que comunican a los corregimientos y los cerros se visten de amarillo. Esta es quizá, la fecha favorita de muchas personas debido a que los cañahuates y puys le ofrecen una belleza incalculable a la capital cesarense.
Sin embargo, desde hace varios meses los ciudadanos y ambientalistas han denunciado las podas “antitécnicas” a las que han sido sometidos los cañahuates y puys que adornan la ciudad.
“Una de las características paisajísticas más representativas de Valledupar son sus árboles de puys y cañahuates que por esta época del año florecen tanto en la zona urbana, como en la zona rural. Verlos florecidos genera una sensación de paz y tranquilidad, además de que contribuyen con muchos servicios ecosistémicos y culturales. Conociendo la importancia de estos árboles, y de los demás bosques urbanos, es preciso resaltar que desde la sociedad civil no nos explicamos cómo Corpocesar otorga permisos y licencias para llevar a cabo podas antitécnicas como las de la vía a Guacoche o el Humedal El Eneal que recientemente denunciamos desde el Foro Ambiental del Cesar”, precisó Eudis De León, cofundador del colectivo ambiental en mención.






