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El régimen de Nicolás Maduro se enfrenta a investigaciones por la presunta comisión de los delitos de lesa humanidad y por flagrantes violaciones de los DD. HH.
Que fácil le resulta a este personajillo a quien llamaremos Mambrú, por su espíritu belicista que aún lo acompaña a pesar de su inocultable ancianidad, solicitar la intervención militar, cuando no es él ni sus hijos los que van a empuñar el fusil. ¡Mamola!
El régimen de Nicolás Maduro se enfrenta a investigaciones por la presunta comisión de los delitos de lesa humanidad y por flagrantes violaciones de los DD. HH. Sin omitir el hecho del pronto retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, pues no se sabe que determinación pueda tomar una vez se posesione para ejercer su segundo mandato.
No obstante, romper relaciones con el vecino país, o cerrar la frontera, como muchos lo han sugerido, no es ni con mucho, la solución a este problema, pues quiérase o no, nos unen lazos de hermandad indisolubles, de igual forma, el cierre de la frontera afectaría la zona fronteriza de 2.219 kilómetros, y cuyo comercio nos representan unas divisas estimadas en cerca de 1.000 millones de dólares anuales (¡!). Además, Venezuela es país garante en el proceso de Paz Total que adelanta el Gobierno. De tal manera, que el llamado no puede ser a la intervención militar. Por el contrario, hay que abogar por una salida diplomática, fruto de un diálogo entre la oposición y el régimen, donde se convoque a nuevas elecciones transparentes y libres, con plenas garantías, y con la veeduría de los organismos internacionales, pero en todo caso, evitando el derramamiento de sangre inocente.
Desde esta tribuna de opinión, rechazamos vehementemente, cualquier injerencia militar extranjera en los asuntos internos del vecino país que transgreda el principio de la autodeterminación de los pueblos. Proponemos en cambio, una salida negociada entre las huestes de Corina Machado y el presidente Maduro, en aras de restablecer pacíficamente la libertad y la democracia en Venezuela.
La cita de cierre: “A fin de cuentas, los nacionalistas siempre se definen contra alguien, contra otro país o grupo dentro del propio Estado al que culpan de todas sus insuficiencias y problemas. El nacionalismo necesita sentirse amenazado por enemigos exteriores para funcionar: si no hubiera más que una nación, ser nacionalista no tendría ninguna gracia y muy poco sentido”. Autor: Fernando Savater. Obra: Política para Amador. Pág. 86.
Por: Darío Arregocés Baute./ darioarregoces2308@hotmail.com
El régimen de Nicolás Maduro se enfrenta a investigaciones por la presunta comisión de los delitos de lesa humanidad y por flagrantes violaciones de los DD. HH.
Que fácil le resulta a este personajillo a quien llamaremos Mambrú, por su espíritu belicista que aún lo acompaña a pesar de su inocultable ancianidad, solicitar la intervención militar, cuando no es él ni sus hijos los que van a empuñar el fusil. ¡Mamola!
El régimen de Nicolás Maduro se enfrenta a investigaciones por la presunta comisión de los delitos de lesa humanidad y por flagrantes violaciones de los DD. HH. Sin omitir el hecho del pronto retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, pues no se sabe que determinación pueda tomar una vez se posesione para ejercer su segundo mandato.
No obstante, romper relaciones con el vecino país, o cerrar la frontera, como muchos lo han sugerido, no es ni con mucho, la solución a este problema, pues quiérase o no, nos unen lazos de hermandad indisolubles, de igual forma, el cierre de la frontera afectaría la zona fronteriza de 2.219 kilómetros, y cuyo comercio nos representan unas divisas estimadas en cerca de 1.000 millones de dólares anuales (¡!). Además, Venezuela es país garante en el proceso de Paz Total que adelanta el Gobierno. De tal manera, que el llamado no puede ser a la intervención militar. Por el contrario, hay que abogar por una salida diplomática, fruto de un diálogo entre la oposición y el régimen, donde se convoque a nuevas elecciones transparentes y libres, con plenas garantías, y con la veeduría de los organismos internacionales, pero en todo caso, evitando el derramamiento de sangre inocente.
Desde esta tribuna de opinión, rechazamos vehementemente, cualquier injerencia militar extranjera en los asuntos internos del vecino país que transgreda el principio de la autodeterminación de los pueblos. Proponemos en cambio, una salida negociada entre las huestes de Corina Machado y el presidente Maduro, en aras de restablecer pacíficamente la libertad y la democracia en Venezuela.
La cita de cierre: “A fin de cuentas, los nacionalistas siempre se definen contra alguien, contra otro país o grupo dentro del propio Estado al que culpan de todas sus insuficiencias y problemas. El nacionalismo necesita sentirse amenazado por enemigos exteriores para funcionar: si no hubiera más que una nación, ser nacionalista no tendría ninguna gracia y muy poco sentido”. Autor: Fernando Savater. Obra: Política para Amador. Pág. 86.
Por: Darío Arregocés Baute./ darioarregoces2308@hotmail.com