Un día un sapo vio a la distancia una luciérnaga que brillaba mucho. Emocionado le preguntó ¿cómo te llamas? Catalina.
-Respondió ella. Bueno, yo me llamo “El más Guapo ” La luciérnaga se echó a reír. El sapo preguntó: ¿de qué te ríes? Es que yo no creo que un sapo como tú se llame el más guapo -dijo, si todos te conocen en el pueblo. Pero como la luciérnaga se fijaba que no era tan feo para llamarse así, investigó sobre él y todos le decían que se llamaba “El sapo verde”










